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jueves, 30 de abril de 2009

Agotada



http://www.lanueva.com/hoy/nota/6d1ea8e2ab/1/27680.html

Pero un rato antes...

-Yo así no voy a trabajar. No, señor.

-Tenés que ir, mujer. Sos jueza de la provincia de Buenos Aires. Tenés apoyo. Hiciste lo que creíste correcto. Lo que indica la ley, nada menos. No te tenés que sentir mal.

-¡¿Pero no te das cuenta?! ¡¡Me están tirando el muerto encima!! Lo único que falta es que me culpen de la fiebre porcina. No, querido, yo me saco carpeta psiquiátrica y se van todos a la mierda, empezando por el intendentucho Braideltein, Bretentén, Breitenstein o como carajo sea que se llame. ¡Qué flor de turro! Usarme para hacer campaña. No se puede creer.

-¿Y qué vas a decir? ¿Qué excarcelaste a un negro chorro y eso te cansó? ¿Que no te imaginaste que dos días después de que lo soltaras iba a salir a reventar a un pobre tipo? ¿Que estás estresada?

-¿Sabés que sí? Eso voy a decir. Porque no es justo: no tenía pruebas para meterlo adentro. ¡¡No podía!! ¿¡Por qué no leen un poco de Derecho antes de hablar!?

-¡Pero por favor! ¡Van a decir que tenés cola de paja! Dejate de joder y andá al juzgado, querés.

-De ninguna manera. Anoche no dormí y eso que había tomado Alplax. Tengo palpitaciones, los pies hinchados, los ganglios inflamados. ¡Hace tres días que no voy al baño! ¿Vos querés que yo explote? ¡Estoy agotada!

martes, 31 de marzo de 2009

Berrinche


La presidenta no va a estar en la foto que mañana va a salir en casi todos los diarios de papel, una de esas de cumbre, de presidentes paraditos sobre una tarima. En este caso, la de un encuentro de países árabes y latinoamericanos. Parece que a Cristina se le hizo tarde en el hotel, que estaba en pleno berrinche con un asesor...

-Estos gallegos mala leche... Dicen que gasto fortunas en forrar los zapatos con la misma tela de los vestidos. ¡Qué mal paridos! Resentidos.
-Usted tiene razón, presidenta, pero mejor vamos yendo que se hace tarde: me acaban de llamar del centro de convenciones, los presidentes están todos en sus puestos.
-Que esperen. Además, está lleno de musulmanes. ¿No les gustan las mujeres poderosas? ¡Pues que no haya mujeres! Que se queden con la chilena y la alemana, a ver si les gusta...
-Disculpe la intromisión, pero creo que se tiene que calmar. ¿Se siente bien, presidenta?
-No, no me siento bien. Estoy reteniendo líquido y se me inflamaron las rodillas. Yo así no voy a ningún lado. Hoy salí en los diarios con las rodillas de una escultura de Botero. No, señor. Y menos con esta gente: a estas rodillas va a haber que darles una biaba.
-Pero estamos en la cumbre, señora. Los medios, diplómáticos. Está todo el mundo afuera.
-¿Y a mí que me importa? ¡Que se vayan todos a la mierda! ¡Y vos también! ¡Retirate ya mismo! Será posible...