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martes, 6 de octubre de 2009

Talueeeego


Vuelvo en un rato. Talueeeeego.

lunes, 11 de agosto de 2008

Una preguntita

Rafael es portero y está preocupado. El ascensor anda mal últimamente. Sábado a la noche, se traba en el décimo piso. La pucha, otra vez. Look de personal trainer del subdesarrollo: remera ajustada, gorrita con visera adosada. 63 años, apariencia de 20 menos, macanudo. Rafel le dice a su mujer, Nilda, también portera, ya vuelvo. Voy a ver el ascensor y vuelvo enseguida. Rafael llega al diez. Intenta destrabar el ascensor. Está complicado, che. Tarda. Tarda. Nilda lo va a buscar. A lo mejor necesita ayuda. Nilda llega al pasillo del diez. Gorrita en el piso y puerta del ascensor abierta. Nilda se anima y asoma al pozo. ¿Estás ahí? Corridas. 911. Policía. Bomberos. La linterna. Luz en el fondo del pozo del ascensor. Aparece Rafael en la posición que tenía antes de nacer.


Una preguntita:

¿Dónde está la oficina de reclamos? ¿Hay una oficina de reclamos? ¡Qué desorganización, por Dios! ¡Que alguien aclare algo! ¿Se supone que tenemos que entender? ¿Hay alguien que entienda? Usted dice que sí, a ver, por favor, acérquese. ¿Cómo es esto? ¿Nos piensa tener caminando a su ritmo mucho tiempo más? ¿Es que basta con aprender a bailar alguna macumba? ¿Hay que empezar a leer sobre reencarnación, la Biblia, el prospecto del Alplax? ¿Tenemos que romperle el cuello a un pavo? ¿Usted sería tan amable de explicarnos cómo es esto? A ver, usted, sí, el que dice que entiende. ¿Cómo es esto?


(Junto con Nilda, Rafael era el portero del edificio en el que vivo. La gorrita apareció a un metro del felpudo que compré en Wal Mart, en el piso diez, 20 minutos después que me fui al cumpleaños de mi hermano, pasadas las 9.30)