miércoles, 16 de septiembre de 2009

Funebreros


Qué tipos interesantes, los funebreros.

Altos, flacos, de traje color "cremita", siempre rondan los 60 y tienen la amabilidad justa que amerita su puesto: una mezcla de congoja distante, seriedad y sonrisa de jubilado.

Son copados los funebreros, bah.

Hace algunas semanas, durante el velorio de mi abuelo, tuve por primera vez la oportunidad de circular por la ciudad en un coche fúnebre, uno de esos desde los que se puede ver a alguna que otra señora persignándose con la bolsa de los mandados.

¡Y vieran al funebrero! Silencioso y conversador; era él y nuestra circunstancia. No dijo ni mientras manejaba en las primeras cuadras, pero luego, con mi abuelo ya enterrado, escuchó que pocas horas antes me habían zampado una multa en el auto e intervino con oficio y preocupación verosímiles:

-Señorita, pida una constancia en nuestra oficina administrativa. Diga que estacionó frente a la casa velatoria porque es la nieta del fallecido. Se lo tomarán como válido en el Tribunal de Faltas, ya va a ver.

Hace pocos días volví a comprobar el carisma funebrero en otro sepelio, uno que no me tocaba directamente. Altos y flacos, estos tipos no dejaban de llamar mi atención.

Y hoy, otra vez.

Perdida, miope y sin encontrar la dirección de un local de elementos de riego, pasé por una casa velatoria, la más conocida de la ciudad. En la puerta estaba el funebrero: parecía un chorro de soda. Proactivo, me habló:

-Chica, qué busca. La noto perdida.
-Ah. Gracias. Un local de riego, patios y elementos por el estilo.
-Allá enfrente, mire.
-¡Muchas gracias, señor!

A la vuelta, pasé otra vez. A propósito.

-¿Y chica? ¿Cómo le fue? ¿Encontró el local?

Una vez más, la auténtica hidalguía funebrera, evidente.

13 comentarios:

Mona lisa dijo...

Los funebreros son unos copados porque son amigos de la muerte. Besos Lele, si este finde no me rajo paso a verlos!

Briks dijo...

no se confie !!!!

detrás de tanta caballerosidad sólo se esconde un hombre que buscar "enterrarla"




lo dije

Briks dijo...

tengo más


trabajar de funebrero, es la muerte

Briks dijo...

cuando tengo poca guita y quiero comer afuera, siempre invito a un funebrero


para que "levante el muerto"

Briks dijo...

me extraña que no la hayan piropeado...

a esos tipos les gusta hacerse los vivos !

Lelé dijo...

Mona Lisa: Tenés razón. Pensaba algo parecido, ¿cómo tomarán ellos, tan acostumbrados a los cadáveres, la muerte de un pariente? Probablemente igual que cualquiera, así que mejor me dejo de hacer preguntas estúpidas. Amiga linda, el finde viajo a BA por el cumple de Benja. Nos hablamos en la semana!

Briks: Comentarista! "Enterrarla", lo dijo. No recuerdo que un funebrero me haya dicho alguna guarrada. Suelen ser viejos de esos que pasan 40 años en la misma empresa. Probablemente también piensen en la cochinada, pero aparentan ser más bien discretos. "Trabajar, muerte", "Levantar al muerto para que pague"... Cuac, cuac. Veo que MIB (muy bien!, by the way, me gusta mucho la estética) ha incrementado tu caudal de chistes de salón. Beso!

Mario M. dijo...

Como sabrá quizá la Lelé, el apellido materno de mis hijos Pedro y Mateo es Ferrandi, dado que mi suegro,"Cacho" (QEPD), era el dueño de ese negocio fúnebre. Eso me permitió vivir durane algunos años situaciones muy curiosas, desde guardar todas las noches mi auto en la cochería, entre los cajones, ver como a mi ex suegra la venía a buscar una ambulancia de Ferrandi para llevarla hasta el Bingo y que cuando un cortejo fúnebre pasaba por calle Rodríguez y yo estaba en la puerta del diario, el serio chofer y su ocasional acompañante me saludaran con sus guantes blancos. Una última, uno de los funebreros era fanático de River, y siempre nos haciamos chanzas dado mi simpatía bostera. Un día fui a buscar algo a la oficina de Ferrandi cuando justo sacaban un finado y este amigo usó su mano libre para hacerme sobre su pecho la franja de los gallinas. Uno se acostumbra a todo a Lelé, hasta la puta muerta, valga la expresión. Cuac-RIP

Yoni Bigud dijo...

Interesante enfoque sobre la hidalguía de los funebreros. Una cortesía que nace desde la conciencia de que vamos a regresar a ellos.

Supongo que es cierto eso del biotipo funebrero. No se puede ser un gordo tipo la tota Santillán y dedicarse a eso.

Un saludo.

Lelé dijo...

Mario: Una anécdota mejor que la otra. La mejor, en realidad, es la del funebrero gallina. Buenísima imagen! Me habías comentado algo, pero no recordaba el asunto. Bah, sí, algo que me habías dicho sobre la competencia con la otra funeraria. A propósito, me dijeron que las dos tienen ahora el mismo dueño. Salúd!

Yoni Bigud: Muy bueno eso de que vamos a volver a ellos. A lo mejor se relamen como los médicos: "Hacete el vivo que algún día vas a estar en mi camilla". No la veo a la Tota llevando un cajón con los guantes blancos, no. Me pregunto cómo resolvería una empresa funeraria lo de "buena presencia" en un aviso que busca funebreros. Buen fin de semana!

Anónimo dijo...

ademas de todos esos amigos funebreros se está olvidando de su gran amigo "Tito" camacho que aunque no esaba relacionado directamente estuvo 44 años "bringing with the dead"....!!!

AEZ dijo...

Yo pensaba más o menos lo mismo sobre la hidalguía de los funebreros hasta que vi la formidable serie Six Feet Under. Ahora me intriga la naturalización de la muerte para esa gente. Es un notón.

Lelé dijo...

Anónimo: Leo? Sospecho que es usted. Cuánta razón tiene!!! Tito tiene todos los atributos del carisma funebrero. Cosa extraña esta gente. Beso grande!

AEZ: Fuera de joda. Cuán naturalizado deben tener el asunto como para abrir un muerto y sacarle un marcapasos, por ejemplo. O para maquillarlo y vertirlo. Dejame de joder. También pienso que es un notón; de hecho, es casi lo primero en lo que pienso cuando veo funebreros. No ví nunca la sirie, a lo mejor me la compro.

solana dijo...

Me gusta mucho tu estilo informal, muy divertido todo te dejo mi blog por si lo querés chequear es del estilo, sobre temas femeninos, moda, streetstyle y humor www.lagansa-solana.blogspot.com