miércoles, 10 de junio de 2009

Ruidos


Hay ruidos que adormecen.

1. En la peluquería, cuando la clienta pasa de una página a otra de la revista.

2. En las misa de la niñez. Antes de las lecturas. La pequeña caminata del fiel hacia el púlpito: los mocasines sobre el piso de granito. La modorra perfecta.

3. Anita a los ocho años haciendo pequeños ruidos con una cartuchera o el bolso de los cosméticos de la madre.

4. En la lencería de barrio, comprando bombacha, corpiño o camiseta. Siesta de dorapa. La empleada sacando medias de una bolsita y de otra; fijándose en las de la otra marca. Urgando en los estantes con cajones llenos de bolsitas. Las bolsitas. No pasa en Caro Cuore. Tampoco en los supermercados. Sólo en la lencería de barrio.

5. Ídem en el negocio de ropa para bebé donde un pantaloncito no cuesta 244 pesos.

6. Ayer, en la librería del centro, Henry, esperando para pagar tres libros bien elegidos y pensados. El calzado de empleados y clientes, paseandero, lento y amable, sobre el piso de madera flotante. Papel y más papel, la mejor acústica. Ojos a media asta, la tarjeta de débito en la mano. Arroró.

14 comentarios:

· dijo...

si. estoy de acuerdo. cuando me duermo mientras mi compaera lee, duermo mejor. el ruido del papel es una cancion de cuna. el sonido del viento (que kitsch!) tambien acuna.



como anda usted? tanto tiempo...

Lelé dijo...

.: ¡Qué bueno que haya vuelto! Con dos puntos menos, bienvenido. Usted es bastante aleatorio, ¿no? Me alegra de veras tenerlo como lector. Ahora, qué lindo lo que dice respecto a su compañera. Algo parecido: cuando era chiquita y miraba tele en la cama con mi mamá. Ella leía el diario y yo me dormía, como usted, con el ruido (y el olor) del papel del diario.

Gigio dijo...

Lo mio de poético no tiene nada, pero para dormir me gusta el ruido del ventilador (de techo preferentemente) y estar tapada con el acolchado hasta la cabeza! me encanta.....
Cuando era chica (y de grande lo volví a implementar) lo que me hacia dormir mejor y más rápido era unos pequeños golpecitos de mi mamá en la pierna .Ahora le dijo a Bruno "haceme asi!" mientras yo le doy palmaditas a él para demostrarle el ritmo exacto que tiene que tener (es el del aaa, a, aaa a, aaa a)Se esfuerza, pero a mi mamá le sale mejor!

Ani dijo...

A mí me dan sueño las conversaciones aburridas...entro en un ritmo de bostezos en cadena que no puedo camuflar con disculpas.

Se me cierran los ojitos con cero protocolo y muchas veces sin preámbulo me dejo llevar por los pasillos oníricos, ja ja.

don carlao dijo...

el ruido del motor viejo de bondi me da sueño je

Lelé dijo...

Gigio: Qué bueno pases, che! A Esteban también le gusta el ruido del ventilador. Tanto, que por momentos a mí también me gusta. Te entiendo perfectamente el asunto de los golpecitos en la pierna: a mí me derrite que me toquen el pelo. Pero a los hombres no les sale! Qué va ser. Capaz que es la tortillera que todas llevamos dentro, no sé. Beso y saludos a Bruno!

Ani: Sí, eso es bravo. Me pasaba cuando hacía algunas notas y ahora, que tengo reuniones de trabajo cada dos por tres, no sé que caripela poner. Beso grande!

Don Carlao: Qué raro! Eso es raro! A mí me da vuelta el sacudón del bondi. A veces en los taxis también. Son como una mecedora. Saludos!

Mona lisa dijo...

a mi me adormece el ruido del va-y-ven de la hamaca, y si me llega a estar dando el solcito en la cara, me noquea. Que lindo post Lele-(ntejas!)

Mario R. Minervino dijo...

A Lelé le daba sueño cuando mis comentarios de café, y no tenía pudor en ensayar un evidente medio-bostezo-de-boca-semicerrada pretendiendo disimular lo indisimulable. "La verdad más evidente es aquella que se quiere ocultar", dicen. Me dormí...

Briks dijo...

a mi me duerme MAL el canto de las chicharras a la hora de la siesta en La Plata

o el de las gaviotas cuando tomo sol


mmmmmmm
como extraño el sol

Lelé dijo...

Mona Lisa: La hamaca al sol se me hace muy posada centroamericana. Quién te dice, a lo mejor se te hace realidad en poco tiempo.

Mario: Qué rencoroso! Me acuerdo que me venía el bostezo y en medio de su ejecución me daba cuenta de que me ibas a retar. Pero ya era tarde. Y ahora es anécdota. Mirá.

Briks: Las chicharras de La Plata!!! Mis hermanos también estudiaron ahí y las odian. Tan es así que para nosotros, las chicharras representan, "son" La Plata. Qué bichos más raros! Creo que son chiquitos, pero se escuchan ocho cuadras a la redonda. Lo intendible es que a vos te den sueño. Bueno, sí, van de siesta de verano, calurosa. Qué la pases lindo el finde!

M dijo...

También Lelé se dormía cuando preparaba cafecito al lado. Al parecer era por el ruidito acampanado de la cuchara chocando contra el vidrio del frasco de azúcar... Beso grande che!

Lelé dijo...

M: TAL CUAL!!! De sólo acordarme se me afloja el tipeo. Trataré de describirlo: Cerca de las 15, Sole atrás del escritorio con perfume rico, entre los papeles del armario. Agarra la taza. Pone la cucharita adentro. Ahh. He ahí el ruidito. No hay forma de seguir con la nota. Qué recuerdo! Eso sí lo extraño, posta. Tanto compañerismo. Hasta tenía proveedora de siesta!

patodepiedra dijo...

el ruidito del agua mientras esperas que se llene el balde
(especial para los que no tuvimos agua esta semana)

Lelé dijo...

Patodepiedra: Claro. Entre el problema del dique Paso Piedra y las instalaciones, la falta de agua es un recurso oriental para tranquilizar a la gente. Como las fuentecitas de agua que algunos ponen en el living. Se vé que con vos funcionó.